El yeso 

 

Desde las épocas más remotas, su conocimiento se remonta al Neolítico, y en las culturas de mayor
relevancia se han realizado obras con este material, las cuales hoy todavía podemos admirar, como por ejemplo las grandes pirámides egipcias.

 

El aljez o piedra de yeso es un mineral formado por sulfato cálcico dihidratado. En su estructura cristalina hay dos moléculas de agua por una de sulfato cálcico.

 

Sometido a calcinación, libera parte del agua de cristalización, obteniéndose el yeso de construcción, que al ser amasado con agua, se solidifica de nuevo y fragua, reconstituyendo sobre el paramento la roca originaria en su estado natural.

 

Dada su estructura porosa, el yeso fraguado aporta propiedades bioclimáticas excepcionales. Sus
excelentes cualidades de aislamiento y regulación higrométrica, hacen de él un material insustituible en las modernas técnicas de construcción, utilizándose directamente sobre guarnecidos y enlucidos, tabiques prefabricados y Pladur®.

 

Su excelente plasticidad y maleabilidad le confieren infinidad de posibilidades en decoración. La evolución tecnológica del proceso productivo permite ofrecer una amplia gama donde encontrará la solución mejor adaptada a cada una de sus necesidades constructivas.

Características y propiedades

 

 

 

Producto natural y ecológicoEl yeso se obtiene a partir de Sulfato de Calcio, un mineral abundante en la naturaleza, no tóxico y respetuoso con el medio ambiente ya que sus residuos son biodegradables.

 

Son térmicamente aislantes:  Debido a su gran inercia térmica y su bajo coeficiente de conductividad, reducen los puente térmicos y eliminan el fenómeno de pared fría.

 

 

Regulan la humedad ambiente: Los revestimientos de yeso respiran con una auténtica piel, regulando la temperatura y activando la aireación del local. Aseguran así un grado higrométrico equilibrado, absorbiendo rápidamente la humedad en exceso, para restituirla al ambiente cuando el aire está más seco.

 

 

Protegen en caso de incendio: Son incombustibles, prolongan la resistencia al fuego, no despiden vapores tóxicos ni humos. En presencia del fuego, el yeso desempeña un papel activo, ya que gracias al agua de cristalización, no sólo se limita a frenarlo, sino que absorbe una considerable cantidad de calor. 

 

 

Absorción acústica: Tienen cierta elasticidad, lo que unido a su estructura interna finamente porosa, hacen que se comporten como buenos absorbentes acústicos, disminuyendo reverberaciones y amortiguando las ondas sonoras.  

 

 

Satisfacen las necesidades del usuario finalPor sus propiedades bioclimáticas y naturales, los revestimientos de yeso contribuyen al confort, creando un clima ambiente sano y equilibrado en viviendas y otros espacios interiores. Por su blancura, el yeso es el soporte ideal para aplicar cualquier otro tipo de acabado posterior.